14 nov. 2009

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La caída del Muro de Berlín desnuda la naturaleza contrarrevolucionaria del trotskismo

El jefe de la contrarrevolución checa Vaclav Havel junto al trotskista checo Petr Uhl. Ambos han hecho de Praga la principal base de la CIA en Europa.

La TV burguesa francesa promocionando a los políticos trotskistas

Ronald Reagan condecora al trotskista James Burnham por su contribución a la lucha anticomunista


Civilizacion Socialista

Los análisis de las distintas sectas y grupúsculos trotskistas evidencian una vez más la naturaleza demagógica y profundamente contrarrevolucionaria del trotskismo. Veamos varios ejemplos en orden cronológico.

El 4 de noviembre un tal Rubén Tzanoff del "Movimiento Socialista de los Trabajadores" de la Argentina saluda la contrarrevolución que destruyó la RDA como un hecho "esencialmente" positivo "ya que derrumbó el viejo orden mundial de la postguerra". Es decir, la creación de un mundo unipolar en que el imperialismo asesino se lanzó a explotar, saquear, oprimir y colonizar el antiguo campo socialista y el Tercer Mundo y aumentó la explotación de los obreros en las metrópolis imperialistas es algo "positivo" ya que, según este sujeto, "significó una tremenda liberación de fuerzas".

El 5 de noviembre Oscar Alba del "Mocimiento Al Socialismo" argentino estima que en el socialismo real los pueblos son aplastados "por las orugas de los tanques rusos" en una metáfora propia de la emisora de la CIA Free Europa y de la Liga Anticomunista Mundial. Para este individuo la contrarrevolución en Alemania de 1989 no fue obra del imperialismo y de sus aliados con Gorbachov al frente sino obra de "una multitud con mazas y picos" que "echaron abajo el siniestro Muro".

También el 5 de noviembre una secta trotskista estealemana ,"Bund Sozialistischen Arbeiter", asume su participación en la lucha contrarrevolucionaria contra el "régimen estalinista" mientras insulta como "funcionarios despreciados" a los camaradas Erich Mielke, jefe de la STASI, y Kurt Hager, jefe de la propaganda, ambos encarcelados cuando esta banda trotskista y sus amos imperialistas tomaron el poder en la RDA

El 6 de noviembre la web del "Nuevo Partido Anticapitalista" francés heredero de la LCR, publica las declaraciones de un trotskista de la RDA que clandestinamente conspiró contra el socialismo. Bernard Gehnke, que así se llama, saluda la caída del Muro como la "caída necesaria y legítima de la dictadura estaliniana" que abrió el camino al imperialismo alemán, a la destrucción de los derechos de los trabajadores de la RDA y a la restauración capitalista. Este criminal saluda a los traidores dentro del PSUA como "renovadores demócratas". Al igual que el difunto jefe de su corriente política, el "Secretariado Unificado de la IV Internacional", Ernst Mandel, considera a la contrarrevolución como una "revolución democrática".

El 9 de noviembre la jefa de la trotskista "Lutte Ouvriére" francesa Arlette Laguilier señala que el Muro antifascista que defendió la Paz y contuvo al imperialismo durante 28 años, fue "un muro con alambres cortando en dos una ciudad y separando familias, era ciertamente una infamia". La RDA socialista, según ella, "no tenía nada que ver con el comunismo...Era un régimen de opresión contra la clase obrera".

El 11 de noviembre el jefe de la corriente troskista "Militant" Allan Woods utiliza el mismo adjetivo que su camarada/enemiga Laguillier para definir a la STASI:"infame". Es solidario con los traidores contrarrevolucionarios al enfilar su artillería contra el camarada Erick Honecker que era, según él, un "viejo estalinista" que "se oponía de manera implacable a la reforma". Tenía que haber capitulado como hizo su maestro Trotsky. Al menos tiene un punto de honor al separarse de Ernst Mandel y considerar la caída del Muro de Berlín una "contrarrevolución".

El 12 de noviembre Luis Oviedo del "Partido Obrero" de Argentina niega la intervención del imperialismo en los hechos al señalar que "el Muro cayó como resultado de un levantamiento popular".

El trotskismo contribuyó a la lucha anticomunista desde dentro del campo socialista, saludó y saluda 20 años más tarde la victoria contrarrevolucionaria que permitió una ofensiva imperialista a escala mundial sin la menor autocrítica, después apoyó el desmembramiento de Yugoslavia y los bombardeos de la OTAN. Hoy respalda la campaña anticomunista lanzada por el imperialismo en crisis. El ex secretario de Estado Henry Kissinger acaba de declarar al diario francés Le Figaro que los neoconservadores de su país piensan como trotskistas. En realidad es al revés, los trotskistas piensan como neoconservadores y sirven al mismo amo, los monopolios imperialistas.

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