26 sept. 2010

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Comienza a funcionar la “industria” de falsificación

El ministro de propaganda nazi Goebbels y el dictador polaco Pilsudski tramando la agresión y el reparto de la Unión Soviética.

Artículo en el periódico “Rizospastis”-

Órgano del Comité Central del KKE


La Fiscalía General de Rusia entregó ayer a Polonia 20 volúmenes con datos relacionados con el caso de la ejecución de los oficiales polacos en Katyn. En el comunicado de las autoridades rusas se menciona que en mayo se dio a Polonia 6 cajas de 72 kilos, la primera parte de los documentos de este caso.

De tal manera el gobierno burgués ruso contribuye a la campaña anticomunista antisoviética que se desarrolla en Europa.

En este marco la ejecución de miles de oficiales polacos en el bosque de Katyn en 1941 se atribuye a las autoridades soviéticas y no a las tropas nazistas tal como lo demuestra un número de pruebas (balas alemanas que se encontraron en los cadáveres, la cuerda alemana con la que habían atado las manos de muchos polacos, los informes forenses que verifican que estas personas habían sido asesinadas en el otoño de 1941 y no en 1940).

En las memorias del propio Goebbels se menciona que la prueba de las bolas alemanas debe mantenerse en secreto porque podría provocar el colapso del caso “Katyn”. Este caso fue montado por los nazis después de su derrota en Stalingrado en 1943 y luego, sobre todo después del derrocamiento del socialismo, fue utilizado por los imperialistas.

De hecho, pese a las grandes palabras sobre las “6 cajas” con los “72 kilos” a los que ahora se suman “20 volúmenes”, el único documento que se ha dado hasta ahora a la publicidad con firmas de líderes del gobierno soviético ha sido declarado como falsificado por un comité de expertos. Las propias autoridades rusas negaron a entregar el original de este documento a la Corte Constitucional en el juicio contra el PCUS en 1993 aunque el diputado del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), Victor Ilyuhin, había denunciado la función de una “industria” de falsificación de documentos con el fin de calumniar el período cuando Stalin fue la cabeza del estado soviético.

Hay que tener en cuenta un detalle: Por causalidad, la entrega de estos documentos a la Fiscalía polaca coincidió con la petición de Rusia de extradición del separatista checheno Ajmed Zakayev que ahora está en Polonia. ¿Los 20 volúmenes de material de archivo falsificado “pesan” igual que su extradición a Rusia?

Aquí escribes el resto del post.

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