15 feb. 2012

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Llamamiento a la Clase Obrera a romper con el Capitalismo


Llamamiento a la Clase Obrera a romper con el Capitalismo. Derrotar a la oligarquía es el objetivo del pueblo trabajador

Salgamos del EURO, de la UE, y de la OTAN

POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA Y EL COMUNISMO

El capitalismo español se incorporó en el año 1986 a la UE (entonces CE), con la finalidad de mejorar su posición para la explotación de la clase obrera, y para colocarse mejor en la disputa internacional por el control de los mercados y por el saqueo de las materias primas. Con esta decisión España quedó insertada en la cadena imperialista europea, como uno de sus eslabones más  débiles; pues este polo imperialista está dominado por las fracciones más poderosas del capital monopolista: Alemania, Francia, Inglaterra.

Esa es la auténtica naturaleza de la UE, que nada tiene que ver con los intereses de los pueblos, y sí con los intereses exclusivos de las clases dominantes europeas, que consolidan así su hegemonía con el fin de mantener la opresión y la explotación sobre la gran mayoría social.

LA UE Y LA CENTRALIZACIÓN DEL CAPITAL:

Han sido varias las fases de desarrollo de este proyecto imperialista. En la etapa final del siglo pasado los Fondos de Cohesión, FEDER, LIDER, etc. –que parecían subvenciones generosas de la UE a España- tan solo tenían por finalidad crear las condiciones más adecuadas para el sometimiento de la economía española a los intereses del capital monopolista europeo, que compró a precio de saldo los recursos fundamentales de nuestro país, haciéndose con el control de la mayor parte de los sectores de la producción: química, siderurgia, turismo, textil, automoción, etc.

La ampliación de este proyecto, incorporando a antiguos países socialistas –en alianza con los promotores de la contrarrevolución-, ha permitido al capital monopolista europeo apropiarse de cuantiosos recursos productivos, materias primas y mercados, a la vez que acceder a la explotación de una fuerza de trabajo más cualificada y a la que se pagan salarios inferiores. Ello ha acelerado el proceso de centralización del capital en la UE, dejándola hoy en manos de unas pocas corporaciones transnacionales. Ese inmenso poder económico impone un poder político igualmente absolutista.

Estos cambios se dan simultáneamente con una feroz pugna interimperialista. El imperialismo yanki, el imperialismo japonés, la creciente influencia internacional de China, el emergente imperialismo turco, etc., son fracciones que pugnan por participar con ventaja en el expolio capitalista dentro del territorio de la UE, y en el resto del planeta.

PRIVATIZACIONES Y ESTADO MÍNIMO

Este proceso imperialista ha defendido al mercado como el regulador natural de toda la actividad económica. Es lo que se conoce como neoliberalismo.

Se trata de reducir el papel del estado al mínimo para que el capital pueda actuar libremente, sin límites de ningún tipo. Consecuencia inmediata de esa política se procede a despojar al aparato estatal de la mayor parte de la propiedad social y de cualquier papel en la garantía del bienestar del pueblo. Se privatizan todos los sectores económicos gestionados antes por el estado: energía, comunicaciones, transporte, etc. Al tiempo que se privatizan también la educación, la sanidad, las loterías, etc.

Al estado se le asigna, cada vez más, el papel represor de las luchas del pueblo. Policía, ejército y tributos parecen ser las únicas competencias naturales del estado neoliberal. Reduce el estado sus fuentes de ingresos y aumenta su proceso de endeudamiento, precisamente con los sectores monopolistas del capital financiero.

LA CRISIS ESTRUCTURAL DEL SISTEMA CAPITALISTA

La crisis estructural del capitalismo, que estalla de forma brutal en el verano de 2007, ha ayudado a poner de manifiesto la realidad que se expresa en lo dicho hasta aquí.

En las situaciones de crisis el capitalismo orienta sus esfuerzos hacia la concentración del poder económico, aún más, y a eliminar a aquellos sectores más débiles. Así la oligarquía se apropia de una mayor parte de la riqueza, y se agranda las diferencias entre las clases dominantes y la clase obrera y los sectores populares. Esto es lo que está pasando hoy en nuestro país bajo la imposición de la oligarquía española, y para ello es una herramienta muy útil la UE.

Banesto, Telefónica, Repsol, Endesa, etc., son producto de este proceso. Empresas multinacionales que acumulan ingentes riquezas participando del expolio internacional imperialista, al tiempo que mantienen su base nacional de acumulación. Empresas que compran gobiernos, apoyan golpes de estado o financian guerras con tal de acrecentar su tasa de ganancia.

En este proceso se dan las iniciativas de relocalización de empresas, buscando la fuerza de trabajo más barata que puedan explotar. Así se presiona sobre la clase obrera de nuestro país (dumping social), chantajeándola para que acepte salarios más reducidos y condiciones de trabajo de mayor explotación.

El gobierno de la UE impone, a los países pertenecientes a ella, unas leyes que favorecen a los intereses del capital monopolista solamente, y de una manera especial los del capital financiero.

Por ello se impone dictatorialmente un límite al déficit público, para que los distintos estados puedan garantizar el pago de la deuda al capital financiero prestamista, por encima de cualquier otra prioridad.

EL EURO, UNA ESTAFA AL PUEBLO TRABAJADOR

Llevamos diez años con el Euro y el pueblo entiende perfectamente que esto ha sido una estrategia del capital monopolista, que ha llevado a la clase obrera a perder poder adquisitivo, y  a ser víctima de una auténtica estafa. Quienes sí han sacado ventaja del euro han sido los grandes sectores financieros, que han dispuesto de mayores facilidades para sus negocios parasitarios.

Como muestra de la estafa al pueblo que ha sido la implantación del euro valgan estos resumidos datos económicos:

Variación entre el año 2002 (entrada del euro) y  el año 2009

Crecimiento de la inflación    31,60 %
Crecimiento de los salarios    13,90 %
Precio de la vivienda              53,00 %
Precio de la alimentación       31,70 %
Precio de la carne                   50,12 %
Precio del pollo                      48,47 %
Precio del gasoil                     87,61 %


DICTADURA Y VIOLENCIA

Pero el capitalismo no puede superar esta crisis estructural con las normas que hasta ahora había aceptado, donde se reconocían unos derechos individuales y colectivos -como el derecho de la clase obrera a la negociación colectiva-, y existía un sector público importante que atendía –entre otros servicios- la sanidad y la educación, etc.

Ahora el capitalismo, para remontar esta crisis -garantizando la hegemonía de la oligarquía-, tiene que imponer una férrea dictadura que liquide todos los derechos de la clase obrera y sus conquistas históricas. Ese es el papel del Euro, de la UE y de la OTAN.

Así, se lleva a la Constitución el límite del déficit, Bruselas obliga al compromiso de aumento del gasto militar, limita la acción de los partidos políticos revolucionarios, se trata de liquidar la negociación colectiva, se realiza un espionaje universal a toda la población, se interviene en guerras por todo el planeta, se rebajan los salarios, se aumenta la jornada laboral, etc.

El futuro en el capitalismo será peor para la clase obrera y los sectores populares, que quedarán sometidos al dictado violento de las clases dominantes. La dictadura del capital ya no disimula, y ejerce su poder imponiendo brutales condiciones a la vida del pueblo.

Por ello el Euro, la UE y la OTAN, nada tienen que ver con los intereses del pueblo trabajador.

UN FUTURO PARA EL PUEBLO TRABAJADOR

Por todo lo expuesto el futuro para la clase obrera y los sectores populares está en romper con el proyecto de dominación de la oligarquía. En la salida del Euro, de la UE y de la OTAN. Para avanzar, con la lucha obrera revolucionaria, hacia la construcción del socialismo-comunismo en nuestro país. Único modelo de sociedad que en el futuro puede garantizar al pueblo trabajador el camino hacia mejores condiciones de vida.

Para ello el PCPE impulsa una política de alianzas amplia en el Frente Obrero y Popular por el socialismo, donde se incorporen la clase obrera, sectores de autónomos, pequeños productores y otros sectores del pueblo trabajador. La Huelga General es la principal herramienta de lucha de este bloque de alianzas.

Hoy las clases dominantes realizan todo tipo de maniobras para tratar de mantener en pié el Euro y la UE -que se les caen a pedazos-, porque saben que para ellas es una cuestión de vida o muerte. Pues confían a la UE y la OTAN todas sus estrategias de dominación de la clase obrera y los sectores populares.

Pero el pueblo, precisamente por ello, sabe que nada tiene que ganar dentro de ese proyecto político, económico y militar imperialista.

Queremos salir del euro, de la UE y de la OTAN; no para volver al viejo y rancio capitalismo español, sino para avanzar hacia la república socialista y el comunismo; proceso que se iniciará cuando la clase obrera acumule la fuerza suficiente para imponer la socialización de la banca y de los sectores estratégicos de la economía. Empezando, así, la construcción de una sociedad de personas libres e iguales sin explotación, dirigida por la clase obrera, donde la propiedad social garantice el bienestar y el desarrollo individual y colectivo de las mayorías.

La propiedad social garantizará el bienestar del pueblo trabajador
Salida del euro, de la UE y de la OTAN
Frente Obrero y Popular por el socialismo
Huelga General contra el capital

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