16 mar. 2017

Image and video hosting by TinyPic
El “leninismo” del señor Centella


María de Casa Blanca

Por mucho que pasan los años, una nunca deja de sorprenderse con las noticias políticas. El jueves 9 de mayo un amigo me enviaba un mensaje por WhatsApp enlazando a la Carta a la militancia en relación a la convocatoria de la 2ª fase del XX Congreso del PCE, firmada por José Luis Centella. El enlace iba precedido de la siguiente cita: «La recuperación del carácter Leninista del Partido no puede ser una cuestión meramente nominal, sino la consecuencia del desarrollo de la línea emprendida en el XVII Congreso para situar al Partido en las mejores condiciones de dar respuesta a los retos que nos presenta la actual fase imperialista del capitalismo».

El descoloque fue tal, que he dejado pasar unos días para volver a leer la carta. Al final, después de darle muchas vueltas, he llegado a la siguiente conclusión: algo importante se está moviendo en el campo comunista, porque de lo contrario las informaciones que me llegan por varias vías no se explican. Y, de todas, la que menos explicación tiene es que, ahora, así de repente, el Secretario General del PCE se declare leninista.

En la medida en que no milito en el PCE, por un elemental sentido de respeto a sus militantes, prefiero no entrar en ningún tipo de especulación sobre las causas internas que pueden llevar a Centella a proclamarse leninista. Pero, también por respeto al marxismo-leninismo, y a quienes en este país vienen defendiendo contra viento y marea, quisiera hacer algunas advertencias. Porque no me creo la recuperación del leninismo en el PCE si por leninismo se entiende lo que del mismo pueda entender José Luis Centella.

1. No hay recuperación posible del marxismo-leninismo sin un riguroso análisis y una seria autocrítica sobre todo el periodo eurocomunista.

2. No hay recuperación del marxismo-leninismo posible si ese reconocimiento no se hace extensivo a la necesidad de la dictadura del proletariado, criticando como oportunista la teoría gradualista que aspira a llegar al socialismo de la mano de una utópica “profundización democrática” en el capitalismo.

3. No hay recuperación del marxismo-leninismo posible sin reconocer que existen las condiciones materiales para el transito al socialismo y, por tanto, que la militancia comunista debe ir dirigida a derrocar el capitalismo y construir el socialismo, como etapa inferior de la sociedad comunista.

4. No hay recuperación del marxismo-leninismo posible sin entender que el imperialismo es el capitalismo de nuestros días, su fase superior y última, y no una política exterior agresiva de algunas potencias imperialistas.

5. No hay recuperación del marxismo-leninismo posible sin luchar por la salida de España de la Unión Europea y de la OTAN, vinculando esos objetivos a la toma del poder político por la clase obrera. Lo que exigiría del PCE, para ser creíble, la ruptura inmediata con el Partido de la Izquierda Europea y su realineamiento en el marco del movimiento comunista internacional.

6. No hay recuperación del marxismo-leninismo posible sin un Partido cuya norma rectora sea el centralismo democrático, un partido de combate con una estructura celular organizada principalmente en los centros de trabajo y los sectores productivos.

7. No hay recuperación del marxismo-leninismo posible sin realizar un estudio crítico de la construcción del socialismo en la URSS y en el resto de países socialistas, ni sin la defensa de su inmensa contribución a la causa de la clase obrera y de toda la humanidad, realizando una autocrítica por el antisovietismo practicado en su día por el PCE.

8. No hay recuperación del marxismo-leninismo posible sin elaborar una estrategia revolucionaria contemporánea, reconociendo a la clase obrera como clase revolucionaria y uniendo a su lucha a los sectores sociales objetivamente interesados en derrocar la dictadura capitalista.

9. No hay recuperación del marxismo-leninismo posible sin reconocer que la clase obrera, en su camino hacia es socialismo, tiene el derecho a emplear todas las formas de lucha y, además, debe aprender a hacerlo de la mano del Partido Comunista.

10. No hay recuperación del marxismo-leninismo sin organizar un Partido preparado para a luchar en todas las condiciones y dispuesto a ello.

No sé lo que podrá parecerles a ustedes, pero me temo mucho que “el camarada Centella” no está hablando de lo mismo de lo que hoy hablan los marxistas-leninistas de nuestro país, militen donde militen. Y, si no, al tiempo…


Leer el resto del artículo

7 mar. 2017

Image and video hosting by TinyPic
Italia: Los Marxistas-Leninistas sobre la unidad comunista



"La unidad con quién y para qué?" Esta pregunta efectuada por Pietro Secchia, prominente líder del  movimiento comunista italiano, sigue siendo la pregunta clave cuando se habla de unidades comunistas. El tema es muy sentido, y con razón, pero a menudo se simplifica y se trivializa. Para discutir seriamente se tiene que partir de una premisa básica.

Hoy en el movimiento comunista internacional, y desde luego en nuestro país, hay una serie de diferencias estratégicas en puntos de vista entre las presentes fuerzas comunistas, de los cuales la fragmentación actual es un reflejo directo. Todo razonamiento sobre la unidad comunista debe partir del reconocimiento de esta realidad, al darse cuenta de que la situación actual no es simplemente el producto de personalidades y malentendidos o voluntad para defender pequeñas "parcelas", sino el resultado de decisiones y contradicciones acumuladas en años y las diferencias estratégicas presentes.

No sería suficiente simplemente ponernos de nuevo juntos, ya experimentado con Refundación Comunista en 1992 (las diferencias, Bertinotti dijo que son un activo, pero al final, en el mejor sentido, dan sólo confusión) o, peor aún, vincular la unidad comunista en función de elecciones, como se hizo por la Federación de la Izquierda en 2009.

Para la unidad comunista se debe asumir un intenso debate sobre cuestiones estratégicas y de unidad en la lucha de clases. El Segundo Congreso del Partido Comunista ha lanzado sus tesis políticas, que están disponibles en: http://ilpartitocomunista.it/wp-content/uploads/DOCUMENTO-II-CONGRESSO-PC-2017.pdf . e En ellas xpresamos nuestro análisis y la estrategia del partido, y, en particular, lo que significa construir un partido revolucionario en una fase no-revolucionaria y cómo entender correctamente esta última expresión.

A la unidad comunista dedicó el cierre de nuestro documento con palabras claras que definen nuestra posición. "La cuestión comunista - dice- es la cuestión de la unidad de los comunistas realmente marxistas-leninistas, que rompe con las formas del oportunismo y rechaza cualquier reducción a connotaciones electoralistas genéricas y agregación con las fuerzas de la" izquierda ", que relegan los comunistas a una función de subordinación histórica y de clase. Es la cuestión de la independencia Comunista de las fuerzas burguesas, el perfil independiente de los intereses del proletariado en el choque de clase nacional y en su proyección internacional, en la confrontación interimperialista, que hace que sea extensible a cualquiera de los frentes de lucha. El Partido debe levantar en alto la lema de la unidad, pidiendo un camino común con todos aquellos camaradas que se situan en este ámbito. Incrementar las iniciativas de discusión y debate, sin temer la comparación, pero mejorando dialecticamente las perpectivas de avances reales. La unidad es nula si no se corresponde con la unidad de visión ideológica y estratégica

La unidad es un meta que hay que perseguir y para lo cual queremos contribuir con algunos puntos que, con vistas a la unidad y la reconstrucción se convierten en indispensables. En particular:

1) La autonomía política de los comunistas y la total independencia de los partidos que aceptan el sistema capitalista como horizonte. La construcción del Partido Comunista no puede reducirse a una opinión más radical interna al sistema político burgués, sus coaliciones o agrupaciones de izquierda. La construcción del partido comunista es forjar la herramienta que destruya ese sistema. En la práctica, rechazar cualquier forma de alianza electoral con el Partido Demócrata, y salir de cualquier visión anti-histórica de "unidad de las fuerzas democráticas constitucionales". Una rotunda negativa, independientemente de quien dirija el Partido Demócrata, y que se expresa tanto a nivel nacional como a nivel regional y local. Negarse a alianzas con el PD a nivel nacional, pero luego llevarlas a cabo en el ámbito local se llama oportunismo. Esto también se aplica a las llamadas fuerzas de la izquierda (por D'Alema, en Pisapia, pasando por Vendola), que puede que ahora se distinga tácticamente del PD, pero esto es en la perspectiva de querer crecer y volver aliarse con el PD);

2) El análisis leninista central del imperialismo como fase superior del capitalismo. El imperialismo no se puede reducir a uno de sus fenómenos, es decir, la agresión militar. El movimiento comunista no puede optar estratégicamente por uno o para otro agrupamiento de fuerzas imperialistas en pugna. La lucha de los comunistas se dirige, en primer lugar, a la liberación de la explotación y la salida de sus países capitalistas de la Unión Europea, de la OTAN y de todas las alianzas imperialistas

3) La necesidad de abandonar ilusiones sobre reformabilidad de la UE de las instituciones y mecanismos económicos que subyacen en ella. Los comunistas en Italia deben tener como posición  la salida de su país por la UE. No limitarse a hablar sólo sobre la lucha por la disolución de las alianzas imperialistas, no especificando las modalidades en que dicha disolución puede tener lugar. Tiene que asumir la responsabilidad para la práctica de esta ruptura de la única manera posible, es decir, a través de la lucha por la salida unilateral de las alianzas imperialistas. Al mismo tiempo, no pertenecen al razonamiento comunista la Europa a dos velocidades, la alianza de los países del sur de Europa o en la simple salida del euro, incluso sin salir de la UE. Todas son opciones de políticas alternativas sólo en apariencia, pero que en realidad estaría a favor de los sectores de la capital y en última instancia, podría empeorar la situación de la clase obrera y las masas populares;

4) La conciencia, que se deriva directamente de lo anterior, es que la autonomía política de los comunistas debe ser así, incluso en contra de "las fuerzas de izquierda." No hay una izquierda anticapitalista fuera de los comunistas. Hablar de antiliberismo no es sinónimo de anticapitalismo, sino dar diferentes visiones internas a la lógica del capitalismo. El apoyo a la reformabilidad de la UE  al igual que el Partido de la Izquierda Europea y las fuerzas que se adhieren a ella, hace esas posiciones incompatibles con las de los comunistas. Por lo que la unidad comunista y la unidad de la izquierda no son sinónimos, y no son procesos que incluso pueden marchar juntos. No hay que mezclar estas dos consignas tan a la ligera, ya que detrás de ellas hay perspectivas incompatiblemente divergentes. Pensar en unirse a los comunistas y luego unirse con las fuerzas de izquierda que se oponen a nuestro punto de vista estratégico es oportunismo de la peor especie;

5) En contraposición al rechazo de las alianzas electorales, una mayor apertura a las alianzas sociales. El trabajo de los comunistas debe ser totalmente orientado al apoyo y el liderazgo en la lucha de clases, y en primer lugar en el trabajo para aumentar la conciencia de clase de los trabajadores, su participación en la lucha. Los comunistas deben ser capaces de crear un bloque social en torno a las demandas más avanzados de la clase obrera, uniendo con ello los estratos sociales en riesgo de empobrecimiento y la proletarización, que durante el dominio de los grandes monopolios estan creciendo más y más;

6) En términos del plan de trabajo en los sidicatos confederales, la crítica hacia estos y en particular el papel de la CGIL debe ser clara e implacable. La perspectiva estratégica de los comunistas no puede estancarse en un imposible retorno de la CGIL a posiciones de clase, sino que debe trabajar para la construcción del sindicato de clase, ligada a nivel internacional para el FSM, que en realidad representa los intereses de los trabajadores, que pueden conducir a los trabajadores en lucha sin ceder a compromisos que en el caso de los sindicatos confederales ahora han dado lugar a una posición abierta colaboracionista pro-patronal.

7) La estrecha relación de la reconstrucción comunista con la reorganización del movimiento comunista internacional. Creemos que en esta etapa la necesidad de una mayor unidad de acción de los comunistas internacionales para contrarrestar el ataque patronal, aun a costa de dar algunos elementos de liderazgo político a una coordinación internacional más estrecha. La adaptación dialéctica a las condiciones nacionales, que también deben estar presentes en las tácticas de desarrollo de las partes, no puede dar lugar a giros estratégicos que terminan justificando todo y lo contrario de todo, en nombre de las presuntas vias nacionales al socialismo;

8) La necesidad de llegar a un acuerdo sobre la experiencia del movimiento comunista en nuestro país y en particular con la historia del Partido Comunista Italiano. Sería un mal servicio al proceso de reconstrucción comunista encerrarse en una visión religiosa de la historia de la PCI y no analizar sus errores. En particular, no creemos que puede haber unidad comunista sin una clara condena del eurocomunismo, la aceptación de '' paraguas de la OTAN ", de la transacción política y la solidaridad nacional, centrales para la transformación del PCI histórico en una fuerza socialdemócrata. Al mismo tiempo realizar una despiadada autocrítica en el período posterior a la disolución del PCI, y el proceso de construcción del PRC. Realizar una crítica al eclecticismo y el oportunismo dominante en esos años, y en particular el reconocimiento de error histórico de la participación de los comunistas en los gobiernos de centro-izquierda.

9) No se contruye la unidad comunista en perspectivas puramente electorales. Esto no quiere decir que los comunistas de hoy, con total autonomía e independencia de otras fuerzas políticas, no  pueda ni deba utilizar el instrumento de las elecciones, y, posiblemente, las posiciones en instituciones como altavoz de su acción en la lucha de clases. Ser autónomo e independiente significa también no delegar en otras fuerzas (como se hace por algunas organizaciones comunistas con Cinco Estrellas o fuerzas de izquierda) la representación de sus luchas. En pocas palabras, usar las elecciones, los espacios de los medios de comunicación e instituciones para la construcción del partido y el fortalecimiento de la lucha de clases.

10) Afirmar claramente que el objetivo de los comunistas es el derrocamiento del sistema capitalista y la construcción del socialismo, y actuar en concordancia con esta declaración. Los comunistas no limitan su acción a la defensa de las ganancias temporales, pero unen cada lucha concreta en el proceso de acumulación de fuerzas revolucionarias clave. No hay alternativa entre el capitalismo y el socialismo, y no hay etapas intermedias.

Cien años después de la Revolución de Octubre, somos conscientes de las grandes dificultades de los propios comunistas cuando aparecen tan claras las contradicciones del capitalismo, en el mundo y en nuestro país. El capitalismo hoy en día no es capaz de garantizar a los pueblos un futuro sin la explotación, el desempleo, salarios débil y de vida, la guerra, el conflicto irreconciliable con el medio ambiente y la naturaleza finita de los recursos del planeta. La actualidad de la cuestión comunista requiere también esforzarse por la unidad comunista, siempre que estos procesos estén orientados en la dirección opuesta a lo que se ha hecho en estos años Queremos la unidad de los comunistas, con una coherencia estratégica e ideológica y que tiene como premisa la crítica de los errores del pasado. Pero rechazamos cualquier propuesta de la unidad remitida al diálogo con las fuerzas de izquierda y centro-izquierda, tal vez en las elecciones. Una perspectiva que confinaría a los comunistas a la cola de los proyectos de perdedores, que engañan a los trabajadores, y que están perfectamente alineadas con el poder capitalista, a los dictados de la UE y de la OTAN, a cambio de un lugar en las instituciones.

De estas condiciones y de un trabajo conjunto concreto fijamos la unidad entre el Partido y el Frente de la Juventud Comunista, y creemos que este es el modelo a seguir en el futuro. Consciente de la insuficiencia de las fuerzas existentes, empezando por nosotros, estamos dispuestos a cuestionar nuestra organización con la condición de que esto conduzca al progreso y no un paso atrás en lo que, aunque todavía insuficiente, ha sido conseguido en los últimos años. La unidad con los comunistas, no con aquellos que arrastren de nuevo a los comunistas al pantano. La unidad sin principios es, a lo sumo, confuso.

Roma, 22 de Febrero, 2017

Buró político

PARTIDO COMUNISTA
Leer el resto del artículo

28 feb. 2017

Image and video hosting by TinyPic
Stalin sobre el terrorismo



Los comunistas desde su mismo surgimiento siempre han combatido el terrorismo como práctica política. 

Estos métodos han sido utilizados por organizaciones populistas pequeño-burguesas y es una muestra más de su individualismo mesiánico. El problema ahora es que ese tipo de organizaciones utiliza el calificativo de "comunistas" en referencia a sí mismos, lo que crea confusión. 

En este país, por las circunstancias históricas, los comunistas hemos sido demasiado tolerantes y comprensivos con estas organizaciones. Es hora de decir basta y de deslindarnos de estos falsos "comunistas" y denunciar su carácter pequeño-burgués.

He aquí una breve exposición del camarada Stalin sobre el tema:

«Camarada Stalin: Ustedes preguntan si la organización del partido puede hacerse responsable de la sentencia de muerte de un miembro del partido sobre el cual han surgido dudas sobre su devoción. No puede.

Lenin siempre pensó que la más alta forma de castigo el cual el Comité Central del partido puede aplicar es la expulsión del mismo. Pero, cuando el partido llega al poder y algunos de sus miembros rompen las leyes de la revolución, entonces el gobierno ejerce la fiscalización como su responsabilidad.

Uno puede deducir a partir de algunos de sus documentos que los camaradas frecuentemente se inclinan al lado del terror individual en relación con el enemigo. Si nos preguntan sobre esto a nosotros, los camaradas rusos, entonces nosotros debemos decirles que entre nosotros el partido siempre está entrenado en aras de negar el terror individual.

Si nuestra propia gente lucha en contra de los dueños de las tierras y éste es asesinado en una escaramuza, nosotros no consideraríamos eso como terror individual ya que las masas participaron en el hecho. Si el partido mismo organiza grupos terroristas para que éstos asesinasen al propietario de la tierra y esto se hace sin la participación de las masas, entonces nosotros siempre estaremos en contra de esto ya que no apoyamos el terror individual.
 

Tales operaciones activas de terror individual cuando las masas están en condición pasiva, mata el espíritu de la actividad misma de las masas y aún más, juzgaran los asuntos de la siguiente manera: no nos podemos adentrar en esta actividad cuando son los "héroes" quienes trabajarán en nuestro nombre. Por lo tanto, hay unos héroes por un lado y por el otro lado la muchedumbre quien no participa en la lucha. Desde el punto de vista del entrenamiento y la organización de la actividad de las masas, tal punto de vista es peligroso.

En Rusia existió tal partido, el Partido Social-Revolucionario, que tuvo grupos  especial para aterrorizar a los principales ministros. Siempre nos mantuvimos en contra de este partido. Este partido perdió todo crédito entre las masas. Nosotros estamos en contra de la teoría de los héroes y la muchedumbre».


(Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; Grabación de las Discusiones de Stalin con los Representantes del Comité Central del Partido Comunista de la India, Camaradas Rao, Dange, Ghosh y Punniaiah, 8 de febrero de 1951)

Leer el resto del artículo

21 feb. 2017

Image and video hosting by TinyPic
Vendedores de humo


Leer el resto del artículo

20 feb. 2017

Image and video hosting by TinyPic
Solidaridad con los estibadores


Leer el resto del artículo

13 feb. 2017

Image and video hosting by TinyPic
El Estado burgués ilegalizará al PCV


PCV califica como una aberración condiciones del CNE para renovar partidos políticos

Expresaron que realizarán una campaña mundial para informar que en Venezuela se pretende ilegalizar esta organización política

San Carlos, 10 feb. 2017, Tribuna Popular TP/Créditos: El Pitazo.com.- Oscar Figuera, diputado a la Asamblea Nacional y secretario general nacional del Partido Comunista de Venezuela (PCV), calificó como una aberración las condiciones en las que el Consejo Nacional Electoral (CNE) pretende renovar la matrícula de los partidos políticos.

Figuera, quien se encontraba de visita en San Carlos, estado Cojedes, en un pleno regional, indicó que el PCV no acatará esta decisión que pretende aplicar el CNE. Señaló que esta acción fue conversada con la directiva de esa organización.

Mencionó que la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia obliga al PCV a hacer una lista con sus militantes que se colocará en la página web del CNE. Destacó que eso significaría poner a sus integrantes en manos enemigas. “Sabemos lo que ha pasado en Venezuela con la listas”.

El dirigente político pidió al ente electoral corregir la norma. Dijo que no van a permitir que funcionarios del CNE sustituyan la relación entre la dirigencia y su militancia. Reveló que realizan alianzas con otras organizaciones políticas para construir una plataforma que le permita la participación en venideros procesos electorales.

Expresó que el Gran Polo Patriótico no funciona, porque no pueden discutir diferencias y puntos de vista. Expresó que las decisiones son tomadas desde el partido de gobierno sin consultar a los demás integrantes.

Aseguró que esta es una decisión de carácter político por lo que realizarán una campaña mundial para informar que en Venezuela se pretende ilegalizar el Partido Comunista por lo que exigen respeto a la organización.

Añadió que aunque son críticos con la revolución, esto no significa que se van a separar del camino y las conquistas logradas por el fallecido presidente Hugo Chávez.

Leer el resto del artículo

25 ene. 2017

Image and video hosting by TinyPic
NO a la subida de la luz




El Secretariado Político del Partido Comunista de los Pueblos de España ante el brutal incremento del precio de la luz que, además, se produce en una situación crítica para las familias

Los pasados días 18 y 19 de enero -los días más duros de la ola de frío más intensa de los últimos años el precio de la electricidad se ha incrementado más de un 30%, llegando a duplicar su precio de hace 3 meses. Subida inadmisible que además de afectar a los bolsillos del pueblo, imposibilita a millones de hogares tener una temperatura adecuada para la salud de las familias.

Estas subidas constantes de la tarifa eléctrica, que de media supondrán 100€ más al año por vivienda, es un nuevo robo de los monopolios eléctricos a la clase obrera y al pueblo. Un nuevo trasvase de rentas del trabajo al capital; en definitiva más dinero del pueblo para la exigua minoría que todo lo posee y lo domina. Para ellos un servicio fundamental, como es el eléctrico, no es más que la mercancía que venden para conseguir los máximos beneficios. Una vez más se demuestra que sus beneficios se soportan en nuestra explotación y nuestra pobreza.

¿Pero cómo hemos llegado hasta aquí? ¿A qué se debe la imparable subida de la factura de la luz? La llamada liberalización del sector energético, llevada a cabo durante 1997, y la mentira del déficit tarifario están detrás de ello. La tan cacareada bajada tarifaria que se iba a producir con la competencia entre operadores, ha acabado en precios pactados y manipulados por los monopolios eléctricos, que siempre cuentan con el beneplácito de los diversos gobiernos.
 
El Estado al servicio de los monopolios, y éstos, al final, agradeciendo los servicios prestados con las multimillonarias puertas giratorias que llenan los bolsillos de los políticos del sistema.

No es ninguna novedad, es el mismo mecanismo perverso que, al servicio exclusivo del gran capital, ha permitido saquear los presupuestos del Estado para sanear la banca, rescatar las autopistas, o pagarle 1.400 millones de euros a la constructora ACS por su fracasado negocio del almacén de gas Castor.

Ante estos hechos, y ante las cínicas palabras de alarma pronunciadas por todos aquellos cómplices de esta situación, el Secretariado Político del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) denuncia el carácter de clase de esta agresión, y EXIGE como única solución real a esta situación la nacionalización de todo el sector energético y la prohibición absoluta del corte del suministro eléctrico a los hogares.

Sabemos que estas medidas básicas no son posibles en el capitalismo y, por eso, reiteramos nuestra decidida apuesta por levantar una fuerte contraofensiva obrera y popular que, sin más interés que la defensa exclusiva los intereses y necesidades de la clase obrera y del pueblo, ponga la totalidad de las riquezas de este país al servicio de la clase que todo lo produce.

Sólo el socialismo puede garantizar la justicia social y el bienestar para la inmensa mayoría trabajadora.

¡POR LA NACIONALIZACIÓN DEL SECTOR ELÉCTRICO! ¡SOBRAN LOS CAPITALISTAS! 

¡POR EL PODER OBRERO Y POPULAR, Y POR EL SOCIALISMO!

Madrid a 20 de enero de 2017

Leer el resto del artículo