14 sept. 2020


La necesidad del Partido Comunista.

 


José Luis Gómez Gata

Estamos asistiendo al agravamiento de la crisis del sistema capitalista. Ante la imposibilidad de explotar nuevos mercados, las contradicciones interimperialistas se agudizan  por el control de los mercados y de las fuentes de materias primas existentes. Las Dictaduras del Capital se vuelven hacia sus respectivas clases obreras, incrementando la explotación para elevar la tasa de ganancias fruto de la plusvalía. Eliminan derechos sociales como prestaciones, subsidios o indemnizaciones por despido, reducen las aportaciones a la seguridad social que corresponde a las empresas, pero que en realidad forman parte del salario diferido de los trabajadores, se reducen las distintas pensiones, tanto por enfermedad como de jubilación. Se tiende a la privatización de servicios como la sanidad o la educación, hacer un negocio de estos servicios.

Esto lo han hecho por igual las dos patas de las modernas dictaduras burguesas, la derecha reaccionaria y la socialdemocracia en sus distintas versiones. Por ejemplo en España correspondió a la socialdemocracia las primeras reformas laborales que redujeron prestaciones e indemnizaciones, el aumento de la edad de jubilación a los 67 años o la destrucción del tejido industrial como condición para la entrada en la Unión Europea.

Las condiciones laborales, sociales y de vida de los trabajadores se deterioran rápidamente y las perspectivas para las nuevas generaciones son muy negras.

En estas condiciones, se han producido estallidos sociales mas o menos espontáneos como, por ejemplo en Chile o en Francia. Pero sin ningún tipo de resultados tangibles. La razón es la inexistencia de partidos comunistas en esos países que dirigieran ese descontento hacia un objetivo revolucionario, socialista. Y lo que es mas grave, en esos países y en otros existen partidos llamados “comunistas”, ideológicamente socialdemócratas y completamente integrados en el régimen de dictadura burguesa, lo que desprestigia y devalúa la palabra comunista ante los ojos de los trabajadores que los perciben, con absoluto acierto, como una facción mas del régimen burgués. Todavía no estamos ante una situación similar al desprestigio del nombre de socialdemocracia de los partidos obreros en torno a la I guerra mundial, pero nos vamos aproximando.

La Clase Obrera necesita un Partido Comunista para conseguir su liberación económica y social, también en España.

Un Partido Comunista es un instrumento político, no una secta religiosa ni un club de amigos y para que sea ese instrumento político, para que realmente actúe como vanguardia que dirija a la Clase Obrera al Poder para la construcción del Socialismo debe establecer una serie de prioridades estratégicas y una línea ideológica correcta.

No es el objetivo de este artículo entrar en disquisiciones teóricas del marxismo-leninismo. Establezcamos como premisa que estamos de acuerdo en la línea ideológica teórica general. Centrémonos en los medios y objetivos estratégicos y en la lucha ideológica concreta contra la influencia burguesa en las organizaciones que se reclaman del marxismo-leninismo, la infección de la ideología burguesa que se da manera concreta en nuestra realidad.

Para ello hago una serie de propuestas para la recuperación de la esencia comunista y que pueda servir para aglutinar a los comunistas en torno a un Partido fuerte y, al mismo tiempo, delimitar y diferenciar a la militancia comunista de los oportunistas que infectan y degradan a organizaciones que se reclaman del comunismo.

1.- Recuperar la esencia de clase del Partido de Vanguardia de la Clase Obrera. Es decir, establecer la actividad prioritaria del Partido en el Movimiento Obrero.

En nuestro país los trabajadores están desarmados ideológicamente y organizativamente a raíz del abandono por parte del reformismo del movimiento sindical para centrarse en los cargos públicos de las instituciones del Régimen y en las pantomimas electorales organizadas por este. La reconstrucción del sindicalismo de clase debe ser la prioridad absoluta de un Partido Comunista que realmente lo sea.

Los trabajadores necesitan un sindicato de clase de ámbito estatal, que defienda sus intereses de clase y mediante el cual recuperen la perdida conciencia de clase.  Ante una realidad del “sindicalismo alternativo” dominado por el nacionalismo, el corporativismo y el control de pequeñas organizaciones por parte de elementos pequeño-burgueses que actúan en función de sus intereses económicos personales o de satisfacción de su vanidad y narcisismo y ante el fracaso evidente durante décadas en intentar estructurar a estas organizaciones sindicales, en esencia corporativistas, se hace mas evidente que nunca la necesidad de dirección del Partido Comunista, actuando como vanguardia, en la recuperación del Sindicalismo de Clase.

2.- Lucha contra la infección ideológica burguesa en la organización, que en nuestra realidad concreta está representada principalmente por el posmodernismo en todas sus facetas, es decir desde la asunción de supuestos, inventados e irreales “lenguajes inclusivos” hasta la defensa de formaciones sociales transversales e interclasistas como la de “la mujer” o los “gays”, que no admiten diferenciación de clase. El Partido Comunista es el Partido de la Clase Obrera, nada más y nada menos, para otras cosas están los partidos reformistas y socialdemócratas. Y lo mas grave es que estos oportunistas desprecian tanto la elaboración teórica científica del marxismo en torno a los orígenes sociales de la doble explotación de la mujer trabajadora como por los logros reales de los países que construían y construyen el Socialismo en la liberación real de la mujer trabajadora y su igualdad con el hombre. Logros inimaginables incluso en la mas progresista y avanzada sociedad democrático burguesa. El oportunista abraza estas teorías creadas y difundidas por la burguesía, destinadas a encubrir las contradicciones de clase y la propia lucha de clases y sustituirlas por otras luchas estériles, interclasistas y transversales.

Contra este tumor maligno hay que luchar de manera resuelta y sin complejos hasta su extirpación total.

3.- El antiimperialismo también debe ser una prioridad militante de los comunistas. Especialmente los comunistas que actuamos en el interior del monstruo imperialista tenemos el deber de combatirlo y solidarizarnos con los pueblos que se resisten a su dominio.
 

En esta cuestión es necesario tener muy claro que es el antiimperialismo y no identificarlo con una ideología concreta. Tan antiimperialista es el gobierno popular venezolano, como el progresista sirio  o el retrógrado en muchas cuestiones sociales gobierno iraní. Todos ellos cumplen una función esencial en la lucha contra el imperialismo, lo debilitan, por lo que debemos respaldarlos en su lucha, independientemente de nuestras discrepancias políticas e ideológicas.

En cuanto a la construcción del necesario Frente Antiimperialista, tanto a nivel estatal como internacional, hay que actuar con el máximo tacto político huyendo de cualquier tentación sectaria, burocrática o formalista. Hay que tener en cuenta que aquí deben confluir distintas tendencias ideológicas, desde el reformismo hasta el marxismo-leninismo. Y hay que establecer mecanismos lo más democráticos posibles y la máxima autonomía de las organizaciones de base. Si no, estaremos ante otro fiasco testimonialista mas.

4.- Combatir las tentaciones electoralistas. No se trata de participar en las elecciones organizadas por la burguesía o no, esto es una cuestión táctica que dependerá de las condiciones concretas y siempre que suponga un avance en el proceso de de acumulación de fuerzas en el objetivo del Socialismo. Hay que recuperar el concepto leninista de que la participación del Partido en las elecciones debe ser para denunciar al capitalismo y a su dictadura. Participar en unas elecciones de la misma manera que el resto de las facciones políticas del Régimen, tiene dos efectos negativos: degenerar la esencia del Partido y degradar la imagen de este ante los trabajadores que no lo verán como la fuerza alternativa al sistema capitalista si no como otra facción mas en el circo electoral. Muchos no han aprendido de la actuación de los reformistas que adaptan constantemente sus programas a las exigencias del régimen para poder ser incluidos en sus medios de propaganda y obtener mas votos. Al final, ante la opción de votar al original socialdemócrata o la fotocopia reformista, los trabajadores, desorientados, optan por votar al original. Pierden los votos y degradan la poca organización partidista que tenían. La fuerza de un Partido Comunista no se mide en los resultados electorales de unos comicios absolutamente controlados y manipulados por la burguesía si no por su influencia en el Movimiento Obrero y en los movimientos de masas.

5.- La organización comunista debe cumplir con los preceptos organizativos del Centralismo Democrático, que puede adoptar distintas formas pero que esencialmente debe cumplir con la supeditación de la minoría a la mayoría y de las estructuras inferiores a las superiores.

Es necesaria la disciplina, la “disciplina consciente” que teorizara Lenin. Pero también hay que combatir el autoritarismo, el burocratismo y el formalismo, que lleva a castrar la capacidad de actuación de las organizaciones de base (las células y comités territoriales) paralizando la actividad política de la organización, condenando al Partido al teoricismo estéril y al testimonialismo. Una dirección formalista y burocrática se convierte en una auténtica organizadora de derrotas.

Los llamados “brazos de madera”, lameculos sin criterio propio, con un nivel de formación bajo o simples oportunistas, son una lacra difícil de erradicar. Una dirección oportunista siempre será respaldada por estos elementos, esta dirección se apoyará siempre en ellos y los favorecerá organizativamente frente a militantes y organizaciones que ejercen la necesaria y totalmente revolucionaria crítica. Históricamente este fenómeno ha sido determinante en el proceso de degeneración oportunista de diversos partidos comunistas.

6.- La unidad de los comunistas debe seguir siendo también un objetivo prioritario. Todos somos conscientes de que hay una gran cantidad de comunistas que por distintos motivos no están organizados y que también hay una infinidad de siglas que se reclaman comunistas. En el primer caso, hay una tendencia a la “cibermilitancia” poco productiva y en el segundo, todos los intentos de unidad entre distintas siglas ha resultado un fracaso. Y esto es así porque muchas de esas siglas no puedan considerarse realmente como partidos. Un grupo de 10 o 20 militantes no es en absoluto un partido si no un grupo de amiguetes que coinciden en su individualismo pequeño-burgués. Siglas ampliadas por el megáfono de las redes sociales pero realmente vacías. Sus egos jamás aceptarán la mas mínima disciplina organizativa.

Todos los comunistas tenemos el deber de realizar el máximo esfuerzo en la construcción de ese poderoso instrumento de la Clase Obrera, de la construcción de la Vanguardia política de la Clase Obrera.

Hay que tener muy en cuenta que en ningún partido comunista, ni en ningún colectivo humano, se ha dado ni se puede dar la unanimidad ideológica absoluta. La lucha ideológica es una realidad objetiva dentro de la organización. Hay cuestiones secundarias y otras no tanto que se pueden corregir o revertir mediante esa lucha ideológica. Es una irresponsabilidad abandonar un partido en este caso sin dar la batalla ideológica pero, por lo que nos demuestra la experiencia histórica, también es una pérdida de tiempo seguir en una organización completamente degenerada e irrecuperable.

Este artículo, sencillo y conciso, pero posiblemente incompleto, solo pretende ser una propuesta para el debate entre comunistas, pero no un debate estéril, si no con el objetivo práctico de avanzar en la construcción de un poderoso y eficaz Partido Comunista que aglutine a todos los militantes marxistas-leninistas.
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29 may. 2020


POUM, Traición a la República


Nuestro enemigo principal es el fascismo. Contra él concentramos todo el fuego y todo el odio del pueblo. Contra él ponemos en pie todas las fuerzas prestas a aniquilarlo; pero nuestro odio va dirigido también, con la misma fuerza concentrada, contra los agentes del fascismo, que como los ‘poumistas’, trotskistas disfrazados, se esconden detrás de consignas pretendidamente revolucionarias para cumplir mejor su misión de agentes de nuestros enemigos emboscados en nuestra propia tierra. No se puede aniquilar a la Quinta Columna si no se aniquila también a los que políticamente defienden también las consignas del enemigo, encaminadas a desarticular y desunir las fuerzas antifascistas. José Díaz: Informe al Pleno del Comité Central, 8 de marzo de 1937

En plena guerra civil, el Primero de Mayo de 1937 no se celebró en Barcelona. Paradójicamente, aquel sábado fue día laborable. En el campo antifascista la situación entre las diversas organizaciones era tan tensa que, para prevenir enfrentamientos, no se celebró ninguna manifestación en las calles. El trabajo se destinó a la producción de guerra.

El lunes siguiente, poco antes de las tres de la tarde, tres camionetas con Guardias de Asalto paran delante del edificio de la telefónica, penetran en el interior y desarman a los militantes de la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) y de la FAI (Federación Anarquista Ibérica) que lo ocupaban. Están al mando de Rodríguez Salas, un militante de la UGT (Unión General de Trabajadores) y del PSUC (Partit Socialista Unificat de Catalunya). Pero no pueden acceder a los pisos superiores, donde los anarquistas tienen emplazada una ametralladora.

Rápidamente por toda Barcelona se forman multitud de grupos armados y se levantan las primeras barricadas en las calles. Los comercios cierran y los tranvías dejan de funcionar a las siete de la tarde. Estalla una guerra dentro de la guerra. Por una parte, los trotskistas del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) y quienes -inducidos a engaño-creyeron actuar en nombre de CNT-FAI; por la otra, todos los demás, el gobierno autónomo de la Generalitat de Catalunya, el PSUC, ERC (Esquerra Republicana de Catalunya) y Estat Català. Durante cuatro días se sucedieron los tiroteos, dejando un rastro de 500 cadáveres en la calle, y no eran de los fascistas precisamente.

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22 may. 2020


Tirar la rojigualda, Levantar la Roja y la Tricolor



Carmelo Suárez. Secretario General del PCPE

Los gestores más genuinos de la dictadura del capital se envuelven estos días en la franquista bandera rojigualda para marcar su violento territorio, porra en mano. En sus más cualificados barrios residenciales alborotan impunemente, con la seguridad que da el saberse los dueños de la finca. Pero, producto de su ventaja ideológica, también aquí y allá, se colocan las rojigualdas en las fachadas de otros territorios urbanos.

Irrita tanta chulería de quienes se saben en posesión del poder, de tal manera que ni multas les llegan en su impunidad ante unos cuerpos policiales igualmente identificados con su chulesca defensa del capital, pero estos últimos con sus miserables salarios que son despreciados por los otros. Si no es porque son los amos del cortijo esas caceroladas serían brutalmente reprimidas por orden gubernativa, como suele pasar en tantas ocasiones en los barrios obreros. Los jóvenes de Altsasua están en prisión por una pelea en un bar, de la que los aparatos represivos hicieron un auténtico ajuste de cuentas.

Si ya fue una miserable concesión, una más, de Santiago Carillo, el reconocimiento de esa bandera golpista en lo que llamaron la Transición, hoy, absolutamente reapropiada por el facherío nacional, genera todavía más rechazo si cabe.

Quienes levantan hoy esa bandera son los “carniceros”, que están gritando que ¡a trabajar! ¡que hay que salvar la economía!, aunque para ello miles trabajadoras y trabajadores se jueguen la vida en el matadero de Binéfar o en la fábrica de la Mercedes, incumpliendo cualquier medida de seguridad o produciendo bienes que nada tienen de imprescindibles en centros de trabajo masivos, que tienen todo tipo de riesgos para la vida. Lo importante es la economía, la de ellos, ¡claro! Sus ganancias y su enriquecimiento. Que ayer podían realizar con formalidades menos violentas, pero que hoy, en el escenario agudo de agotamiento de su sistema capitalista, toma la forma de arriesgar la vida de forma directa ante una enfermedad agresiva y en buena medida desconocida, que ha aparecido como consecuencia del carácter cada vez más depredador de su bárbaro sistema de acumulación, que destruye el planeta, y destruye la vida humana, como bien advirtiera Fidel en 1992 en la Cumbre de Río.

El interés del progreso, de la libertad, de la democracia y de la justicia social, pasa por dar por finalizado el ciclo histórico de la formación capitalista decadente y depredadora, e iniciar el ciclo de la mayoría social en el poder. El poder obrero, la República socialista, la propiedad social, la economía planificada y en armonía con la naturaleza, los avances científicos al servicio de la Humanidad y no de los monopolios, la reducción del tiempo de trabajo y la satisfacción de las necesidades colectivas e individuales. Avanzar hacia la sociedad socialista.

Tirar para siempre la ensangrentada pañoleta rojigualda, y levantar las orgullosas banderas de la libertad y la justicia social -la roja bandera obrera y la republicana bandera tricolor-, será la expresión de la independencia de clase y del avance imparable del cambio social histórico.

Este sábado 23 de mayo el PCPE da inicio a su fase de ofensiva contra las políticas que el bloque oligárquico-burgués trata de imponer para recomponer su proceso de acumulación de capitales. Nos vemos en las calles. Unidad, organización, y lucha obrera marcan el camino de la contraofensiva que ha de llevar al pueblo a la victoria.

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4 mar. 2020


Algo huele a podrido en el Donbass. Criminalizan a sus héroes



Tribunales de Lugansk estan criminalizando a los comandantes que se opusieron al golpe de Estado en Ucrania

Recientemente en Lugansk se ha celebrado un juicio contra el ex-comandante adjunto de la legendaria Brigada Prizrak, Alexander Kostin, y contra el asesinado comandante del mismo batallón Alexey Mozgovoy. Este ùltimo fue declarado oficialmente criminal, sin embargo el mismo tribunal “cerró el caso” en relación con la muerte del “acusado” que recordemos perdio la vida en una emboscada en la República Popular de Lugansk (RPL)

La decisión del tribunal tuvo lugar sin los medios de comunicación y no se le dio publicidad al proceso. Este tribunal local declaró que las actividades de la milicia (Brigada Prizrak)  eran “ilegales” en 2014, en particular incautando automóviles para interceptar a los militantes de la organizacion ucraniana de extrema derecha Pravy Sektor. Este tribunal tambien declaro oficialmente al legendario comandante de la Prizrak, el “Che Guevara ruso”, cantante y poeta Alexei Mozgovoy, como un criminal que podría ir a la cárcel “ahora mismo” como se desprende de la investigación. Sin embargo “el caso fue desestimado debido a la muerte del sospechoso”.

Segun denuncian activistas de la llamada primavera rusa, en el juicio el asistente de Mozgovoy, Alexander Kostin, recibió una pena de 14 años.

Los defensores de Aleksey Mozgovoy afirman que el solo fue un revolucionario en su tierra natal: su amada región de Lugansk. Alli cantó cientos de veces. Hablaron con entusiasmo sobre la “gente rebelde” que se opuso al golpe de estado en Kiev. Mozgovoy fue Junto con Bolotov el líder del levantamiento en Lugansk. Se negó a sentarse en la ciudad y “esperar a Rusia”, reunió un destacamento y se apresuró a detener a la Guardia Nacional y a los agentes de la ley golpistas ucranianos. Luchó por su casa, detuvo el golpe, ganó y después de eso fue asesinado. Y ahora los tribunales de la RPL están tratando de matarlo nuevamente, póstumamente.

Estos activistas de la conocida como primavera rusa y defensores del revolucionario afirman que las mismas fuerzas que “mataron a la primavera rusa” ahora también necesitan matar la memoria de Mozgovoy, desacreditando los nombres de los héroes para que su propia miseria no sea tan impactante en el contexto del conflicto del Donbass. Para ellos después de la Gran Guerra Patria, su tierra nunca dio tantos héroes nacionales como durante la “Primavera rusa”.

Los que se opusieron al golpe de Estado en Ucrania no son las “estrellas” de la televisión, el mundo del espectáculo o  del cine quienes en principio apenas son capaces de nada más que de condenar el “régimen sangriento” y de las aventuras en la cama. Los que se opusieron al golpe no eran diputados “respetados”, sino personas comunes que se negaron a correr y llorar en tiempos difíciles. Tomaron las armas y se interpusieron entre la junta de Kiev y su hogar. Son personas que dejaron todo y se apresuraron a defender a los niños rusos de Donbass. El lavador de autos Motorola, el guardia de seguridad Givi, el jefe de seguridad minera Alexander Zakharchenko, el albañil Pavel Dremov… se convirtieron en comandantes. No podían pensar que se convertirían en comandantes que un puñado de milicias y que interrumpirian los planes de toda la alianza atlántica.

Para los activistas que defienden el legado de los comandantes que surgieron de la primavera rusa, estos no eran santos, pero encontraron el coraje para enfrentarse al golpe de Estado y no deshonrar asi a los abuelos victoriosos que murieron por su Patria. De esa manera, prosiguen, enojaron terriblemente una gran capa a la que los medios novorussos y rusos llaman la “élite”. Aquellos que se rindieron fácilmente al oeste a la URSS primero, y hoy sueñan con vivir como lo hicieron en los “santos de los 90”.

Ahora, 6 años despues, pocos quedan de los héroes de aquellos tiempos. Las publicaciones sobre ellos en la mayoría de los medios, así como la palabra “Novorossia” en sí, están prohibidas en la RPL y la RPD. La excepción es liberal y practican claramente la posición de Kiev de mantener al Donbass en Ucrania. Denuncian los defensores de los comandantes que ahora son quienes ostentan el poder en las Republicas del Donbass y que han comenzado a hacer criminales de unos héroes. Lo hacen cuando traidores como Gorbachov e Yeltsin aún no han sido condenados.

Deben saber las autoridades de la RPL y la RPD que con esta actitud no obtendrán ningún beneficio político en Minsk al escupir a los héroes de la primavera rusa. Estos para Kiev seguirán siendo terroristas, pero para los rusos no dejarán de ser suyos. Mozgovoy y el resto de los caídos permanecerán en la memoria de las personas como verdaderos héroes-defensores rusos.

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24 ene. 2020


Complicidad del gobierno con el golpista Guaidó



FRENTE A LA COMPLICIDAD DEL GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ CON EL GOLPISTA GUAIDÓ, REDOBLEMOS LA LUCHA POPULAR ANTIIMPERIALISTA

La presencia en Europa del esperpéntico golpista Juan Guaidó, autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela,  arrodillado siervo del imperialismo y ridículamente reconocido como tal, por los más diversos actores internos y externos de la violencia contrarrevolucionaria, es un ataque a la Soberanía e Independencia de la República Bolivariana de Venezolana, que es necesario denunciar con urgencia desde todas las instancias políticas y sociales  que defiendan la Libertad del pueblo venezolano para regir su futuro sin injerencias externas.

Con Maduro y el pueblo revolucionario o con Guaidó y el imperialismo; no hay terceras vías posibles cuando lo que está en juego es la Patria Revolucionaria

Igualmente el hecho de que no sea recibido por el Presidente Sánchez en su visita a España, no exime al gobierno de la responsabilidad histórica de atender,  mediante su Ministra de Asuntos Exteriores,  como legítimo representante del pueblo venezolano, a este títere golpista responsable de cientos de sabotajes y actos criminales.

La responsabilidad política de este hecho se extiende a todo el Gobierno y al conjunto de partidos que lo respaldan.  No es posible mantenerse equidistante del accionar del Consejo de Ministros formando parte de él, y, consecuentemente, ésta acción sitúa un antes y un después al proyecto de todos los partidos que manifestándose solidarios con la República Bolivariana de Venezolana, mantienen a la vez un silencio cómplice con la actuación del gobierno de España.

Llamamos a la más amplia movilización y agitación denunciando el reconocimiento de la UE y el gobierno de España a este individuo que en cualquier otro país ya estaría preso por su  actuación criminal y vende patrias.

La realidad se muestra siempre como el criterio ultimo de la verdad y, en esta ocasión, los acontecimientos han desvelado con meridiana claridad los contenidos de la agenda de trabajo internacional de la que nada se habló en la sesión de investidura.

CONTRA EL GOLPISMO Y LA GUERRA, SOLIDARIDAD CON LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA Y SU LEGÍTIMO PRESIDENTE NICOLÁS MADURO

POR LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA;  VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO

POR EL FRENTE MUNDIAL ANTIIMPERIALISTA

Secretariado Político del PCPE
Enero de 2020

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8 ene. 2020


Ante el nuevo gobierno socialdemócrata



ANTE LA CRISIS DEL SISTEMA DE DOMINACIÓN TOCA GOBIERNO SOCIALDEMÓCRATA

GOBIERNO SOCIALDEMÓCRATA, ÚLTIMA ESPERANZA DE LA BURGUESÍA PARA TRATAR DE SUPERAR SU PROFUNDA CRISIS

La elección de Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno, en un escenario de extrema tensión en el debate parlamentario, expresa la magnitud y el alcance general de la crisis que afecta a las distintas estructuras de legitimación del poder de la burguesía española.

A la gravísima inestabilidad del capitalismo internacional, que no solo se expresa en que la deuda mundial haya alcanzado la impagable cifra de 32.500$ cada uno de los más de 7.000 millones de personas que habitamos el Planeta i, sino que, además, en los más diversos escenarios, los intentos desesperados y aventureros de los EE.UU para tratar de revertir sus dificultades para mantenerse como primera potencia hegemónica mundial, nos sitúan en el gravísimo riesgo del estallido de un conflicto bélico generalizado; el capitalismo español añade un buen número de factores de quiebra que hacen ingobernable su desarrollo que no tienen solución dentro de los límites del actual marco institucional.

La constatación del constante debilitamiento de los consensos del 78, es el punto de partida para analizar la totalidad de los factores que se expresan en la elección de este gobierno, cuya prioridad absoluta es la de tratar de gestionar la superación de la crisis global del capitalismo español, para, en lo que debe ser una profunda refundación orgánica de su existencia, establezca las condiciones que permitan iniciar un nuevo periodo en el ejercicio de la actual dictadura de clase.

Más allá de los mediáticos exabruptos de una derecha cortijera, envalentonada por décadas de políticas conservadoras desarrolladas por la alternancia PSOE/PP en los gobiernos centrales, autonómicos y locales, es necesario entender que, tal vez, la alternativa que ofrece el gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, sea la última oportunidad con que cuente el núcleo dominante de la oligarquía española para gestionar una salida de la crisis que le garantice la unidad del mercado que conquistó por las armas en 1939, y que logró consolidar durante estos 40 años con la Transición pactada tras la muerte del tirano en 1975.

Bien definido por la portavoz de EH Bildu, como el último tren con el que cuenta el estado español para abordar la crisis territorial con una propuesta fundamentada en el reconocimiento efectivo de la plurinacionalidad del Estado Español, nuevamente recae en la socialdemocracia (la nueva y la vieja) la tarea de gestionarle a la burguesía una salida con paz social. Una salida en la que los intereses y necesidades de la clase obrera y los sectores populares queden en un subordinado segundo plano. La socialdemocracia española de PSOE y Unidas Podemos, con el concurso de sus compañeros vascos, catalanes y gallegos, de EH Bildu, ERC y BNG, más un PNV muy consciente de sus responsabilidades e intereses institucionales, enfrentan la tarea de buscar una salida superadora “al régimen monárquico del 78” para evitar que salte por los aires la arquitectura actual del Estado. En una situación, en la que cada vez más amplios sectores de las burguesías vascas y catalana se sitúan liderando las legítimas aspiraciones de libertad de sus pueblos, con la finalidad de lograr un espacio político diferenciado para la gestión exclusiva de sus propios mercados; la oligarquía española juega su última carta de formalidad democrática antes de optar definitivamente por el recurso de la represión y la tiranía como su única jugada posible.

Frente a esta posibilidad, que empezará a gestionar con pleitesía palaciega el nuevo gobierno, se sitúa la reacción heredera del abrazo de Vergara y de la Restauración decimonónica. Esa oligarquía, determinada por su carácter reaccionario y parasitario, de querencia aristocrática, como fracción más conservadora y ultramontana de la burguesía española mantiene, como única opción para el ejercicio de su poder, la violencia como garantía de la constante negación de derechos a cualquier fracción de la sociedad que no sean ellos mismos.

Por la gracia de Dios y de la Conferencia Episcopal, en su España solo caben ellos, y quienes aceptan ser sus esclavos sumisos. PP, VOX y Ciudadanos, con un programa ultraliberal de privatizaciones generalizadas y liquidación de derechos civiles, sociales y laborales en una España Una, son la alternativa política del garrote, los grilletes y el rosario, a la gestión de la crisis capitalista que tratará de realizar el gobierno de la socialdemocracia.

LOS GRANDES AUSENTES; LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO TRABAJADOR.

En el desarrollo de estos acontecimientos no se nombra a quiénes, sin duda, hemos sido los grandes ausentes del debate parlamentario. Nadie, más allá de menciones puntuales a asuntos muy concretos de especial significación, como puede ser el caso de algunos aspectos de la última reforma laboral o la ley mordaza, situó una agenda detallada para la recuperación de derechos para la clase trabajadora y los sectores populares. Sólo se oyeron voces para ensalzar la llamada “cultura del emprendimiento” y para facilitar la creación de PYMEs; pues en boca de la socialdemocracia, la nueva y la vieja, queda claro que la ciudadanía, hace tiempo ya que, en aras del interclasismo, derrotó a la clase obrera.

La garantía de la paz social pasa por amordazar al pueblo trabajador, ocultar sus necesidades, y desmovilizarlo con el espantajo de la “derecha fascista” y la necesidad de ajustarse a los límites que marca la realidad de la “compleja” coyuntura económica nacional e internacional.

La necesidad de institucionalizar el discurso del “mal menor” que, desde los Pactos de la Moncloa, ha servido para legitimar décadas de pacto social y conciliación de clases, será la divisa del nuevo gobierno. Un gobierno que, muy probablemente, partiendo de alguna medida de indudable interés social como, tal vez, la subida del SMI o cierta regularización del mercado del alquiler o de las casas de apuestas que inundan los barrios obreros, acabará aplicando todos y cada uno de los mandatos que, desde los poderes fácticos del Estado y las instituciones europeas e internacionales, se le impongan para gestionar la crisis estructural del capitalismo. Es muy posible que repitamos el escenario del gobierno de Zapatero, que inició su mandato retirando valientemente las tropas de Iraq, pero que acabó siendo el gobierno que más militares españoles desplegó a lo largo y ancho del Orbe.

Igualmente, la política exterior de España fue la otra gran ausente del debate. Ni nada se habló de ella, ni nadie osó cuestionar el consenso que, no solo, subordina la soberanía económica y monetaria a la UE y el BCE, sino que, además de ceder el territorio español a la OTAN y al ejército yanqui para sus bases de guerra, nos implica directamente con tropas en el terreno y un coste multimillonario, en la mayoría de los conflictos bélicos con los que el Imperialismo asola a la Humanidad. La nueva socialdemocracia de Podemos, IU y el PCE, en aras de su soñada legitimación institucional con sillón en el Consejo de Ministros, parecen olvidar para siempre, no solo, el OTAN NO, BASES FUERA, sino también el NO A LA GUERRA.

Por ello, frente a la maniobra de la socialdemocracia con el objetivo de desmovilizar al pueblo trabajador y a los sectores populares, con el concurso de sus correligionarios sindicales y sociales que seguirán jugando su papel de intermediación y conciliación de clases, la opción de los y las comunistas, del PCPE y su Juventud, la JCPE, es levantar la más amplia alianza social que, sobre la base de una Plataforma política y social de recuperación de derechos, sitúe a nuestra clase y a sus aliados a la ofensiva.

La clase obrera, el campesinado empobrecido por los monopolios, falsos autónomos, pequeños empresarios autoexplotados y condenados a la proletarización, mujeres trabajadoras doblemente esclavizadas, jóvenes sobreexplotados y forzados a la emigración, trabajadores inmigrantes sin derechos…, todos y todas unidos contra la pauperización de nuestra realidad y en pro de un futuro sin explotadores y organizados y movilizados en torno a un programa fundamentado en un nuevo proyecto histórico para una España, que sea unión voluntaria de pueblos libres y soberanos, articulada en una República Socialista de carácter Confederal. Ese es el proyecto histórico de soberanía, progreso y libertad por el que lucha el PCPE.

Se impone la necesidad de armar una potente contraofensiva obrera y popular que enfrente la agresión capitalista y los grandes retos sociales sobre la base de la defensa intransigente de todos los derechos y libertades arrancadas a la burguesía con nuestra lucha, derecho a la Autodeterminación, igualdad de derechos entre hombres y mujeres que acabe con la doble opresión a la que son sometidas las mujeres trabajadoras, desmercantilización de la Educación y la Sanidad, derechos de la Juventud, salida del Euro, la OTAN y la UE en el marco de un proyecto de recuperación de la soberanía popular centrada en el mundo del trabajo, nacionalización de los sectores estratégicos, fundamentalmente, banca, energía, obra civil, transportes y telecomunicaciones, reducción de los presupuestos militares, salario y pensión mínima de 1.200€, gestión del medio ambiente a favor exclusivamente de las necesidades sociales. Estas son solo algunas de las medidas del programa en torno al cual armar y organizar nuestra lucha.

Una vez más, la lucha obrera y la movilización popular continuadas, volverán a ser la única garantía de victoria frente a las clases parasitarias que todo nos lo roban. En una situación en la que la clase dominante enfrenta graves dificultades para mantener su dominación, el bloque obrero y popular tiene que aprovechar la ocasión para golpear de forma continuada y conseguir cambiar la correlación de fuerzas y hacer avanzar sus posiciones clasistas. Es el momento de trabajar para poner en marcha un amplio proceso, de unidad y movilización, que impida a la oligarquía española consolidar su poder en una fase superior de explotación y violencia con la ayuda del gobierno de la socialdemocracia.

POR LA UNIDAD EN EL FRENTE OBRERO Y POPULAR POR EL SOCIALISMO

POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE CARÁCTER CONFEDERAL

POR LA SALIDA DEL EURO, LA UE Y LA OTAN

a 7 de Enero de 2020

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5 dic. 2019


Ante el aniversario de la constitución monarco-franquista



Ante la crisis de poder que evidencia la quiebra de la institucionalidad que se generó con la Constitución del 78, es la hora de la clase obrera.

Inmerso como está en una profunda crisis estructural, el sistema capitalista español evidencia su incapacidad para remontar sin profundizar, cada vez más, su carácter autoritario y antipopular.   El desmantelamiento continuado de todos y cada uno de los derechos alcanzados mediante años de lucha, nos sitúa en un escenario de absoluta desvalorización de la fuerza de trabajo,  en el que la pauperización de la clase trabajadora es ya una dramática realidad que afecta a millones de trabajadores y trabajadoras.  No solo es que el 13.1% de las personas trabajadoras viven bajo el umbral de la pobreza, lo más grave aún es que a nadie le cabe la menor duda que en el futuro inmediato todo será mucho peor. Pues no solo son los ataques a las condiciones laborales en un mercado desregulado con un 13,9 de paro y un 25% de empleo temporal; es la exigencia del  desmantelamiento del sistema público de pensiones por parte de la OCDE y la renuncia por parte de, quienes hasta ayer  lo exigían –PSOE, UP – de la derogación de las reformas laborales.

Lucha de clases sin límites en el que la burguesía pretende arrancarnos todos nuestros derechos y, frente a la que se impone la necesidad de levantar una amplia y continuada contraofensiva obrera y popular en defensa de nuestros derechos.

Si el capitalismo nos condena en el presente, la alternativa de futuro para  la clase trabajadora, sin duda, es el SOCIALISMO

La crisis de legitimidad del estado, ya afecta directamente a su máxima institución.  La monarquía borbónica, heredera directa de la dictadura franquista, no se sostiene por ninguna parte.  Su carácter cleptómano y parasitario ya no solo no  engaña a nadie, sino que ya ni aprovecha como sostén de la dominación burguesa. La REPÚBLICA es una necesidad urgente, ya no para regenerar esta sociedad decadente sin margen para ello, sino para articular la única democracia posible en el Siglo XXI: EL PODER OBRERO Y POPULAR

La incapacidad burguesa para gestionar el carácter plurinacional de España, ha generado la mayor crisis territorial que jamás ha conocido el estado español moderno.  Solo desde  el reconocimiento de esta realidad plurinacional y del derecho a la AUTODETERMINACIÓN, será posible construir un nuevo proyecto histórico de futuro para España, articulado sobre la base de una unión voluntaria de pueblos y naciones libres y soberanas.

REPÚBLICA, AUTODETERMINACIÓN, SOCIALISMO

Nada de ello cabe en los márgenes de la Constitución monárquica-franquista de 1978, producto de la Transición heredera del franquismo y sus élites políticas y económicas, por ello, en su 41 Aniversario, una vez más los comunistas del PCPE y su Juventud, la JCPE, nos manifestamos en contra de ella, y llamamos a la clase trabajadora y al pueblo a levantar una amplia alianza social por su derrocamiento inmediato y avanzar hacia un nuevo proyecto histórico en el Estado español: LA REPÚBLICA SOCIALISTA.

¡POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE CARÁCTER CONFEDERAL!

TU LUCHA DECIDE.

Secretariado Político del PCPE
4 de Diciembre de 2019 Leer el resto del artículo